martes, 29 de marzo de 2011


Lo mejor que ha llegado de Cuba en la nueva ola de “traidores a la patria” es Yuriorquis Gamboa. El oriental, que posee el arma fundamental de la superioridad de un boxeador en la velocidad y una buena dosis de poder en sus golpes, también manifiesta, cada vez que sube al ring, que va aprendiendo lo mucho que un campeón mundial de verdadero brillo tiene que saber, porque no es igual ser un campeón que un gran campeón: una faja la gana cualquier artesano de Fistiana; pero elevarse a las alturas dignas de los inmortales, solo los que demuestren la clase profesional evidente e indiscutible.

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